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domingo, 22 de abril de 2012

Por hoy no hay título


Se trata de un simple debraye.

Escuché decir a alguien alguna vez que la humanidad era una mierda, la humanidad entera… porque el ser humano siempre juzgaba y se dejaba llevar por la apariencia de fuese quien fuese. ¿Quién lo dijo?

“La sociedad te exige un papel para formar parte de ella”, te dicta, explícita o implícitamente, normas a seguir para permanecer con los “tuyos”. Hay quienes se reúsan a formar parte de ese teatro y sabiamente se alejan – quizá en busca de sí mismos. Algunos se quejan siempre; mientras, otros dependen totalmente de la vida en sociedad.

Y están los marginados, pero no cualquier marginado:
el marginado en un principio por no acatarse a esas reglas sociales y
romper ciertos roles por su inconformidad….
los que odiaron a la humanidad, entre otras cosas,
por su enorme tendencia de rechazo hacia los raros.

Y a veces esos raros no son tan raros como parecen,
pues terminan cayendo en lo que su ideología inicial  no aceptó.
Y se vuelven víctimas de la arrogancia,
se engrandecen y se dejan engrandecer por quienes desean
e imploran formar parte de su círculo social.

Se decía antes (no sé quién jodidos lo dijo) que “las mujeres bonitas no piensan,
están huecas… que son superficiales, plásticas, tontas…”
Puede que no sea así, tal vez sólo se trate de ciertos gustos.
Resulta que el maquillaje y el labial no desintegran el cerebro…

Es como un balde de agua fría al cuerpo, porque resulta que ahora se invirtió el papel:
el rechazado empezó a tomar ciertas actitudes y modos de pensar, se fue inclinando hacia a cierto tipo de ropa o accesorios porque se sintió identificado, se encontró con gente que era como eso que “él quería llegar a ser” y los engrandeció más.

¡Mira! Lo llaman su discípulo… 
y orgullosos divulgan
que gracias a ellos él es lo que es.
Tienen sangre de líderes… él no.

Inconscientemente los obedece, no lo nota. Y se enorgullece por momentos de al fin formar parte de ese círculo tan anhelado…

¿No se cansa?
¿No es estúpido juzgar o criticar a quienes tachaba antes de prejuiciosos?
¿No es tonto que comience exigiendo respeto (“Vive y deja vivir”) y haber caído en el extremo?
Y todo ello inculcado por aquellos que le exigieron ciertos patrones de conducta
y hasta vestimenta para aceptarlo,
aquellos que se burlaron de él cuando se acercó tratando de agradarles.

En el momento en que decida cambiar algo,
por muy insignificante que sea,
un gusto musical,
un cambio en la forma de vestir,
que se involucre en actividades ajenas a dicho círculo,
ellos lo notarán y lo echarán,
porque ahora estropea su imagen de malos,
de raros,
de diferentes

Comenzarán burlarse de él – como lo hicieron antes de aceptarlo. Dirán que cambió drásticamente, que ya no es el mismo; dirán: “¿Dónde quedó el antiguo tú?” y él sentirá ese rechazo otra vez, el que sentía por parte de la sociedad.

¿Ahora quién es la mierda?
porque gente que te acepte como eres la puedes encontrar,
y parece que el grupo en el que creíste ser admitido
te incluía sólo por la apariencia que dabas gracias a indumentaria y vestimenta,
te encontrabas frente a un conjunto selectivo que te puso a prueba.
Es la misma mierda…

Tenía razón – quienquiera que lo haya dicho – la humanidad entera, es una mierda.
Todos, sin excepción alguna…

El ego de los intelectuales,
el aire de superioridad de los ingeniosos,
la estúpida tendencia de ciertas tribus urbanas de creer
que ellos son los dueños de todo lo bueno.

 Luz