Aroma
rítmico: el movimiento de tu cuerpo sobre el mío
Tacto
que hipnotiza: tus dedos en mi entrepierna
Mirada
viajante: el goce instantáneo al que somos adictos
(el
placer de mirarte mientras la muerte se vuelve insignificante)
Silenciosas
voces que se unen para reír y soltar breves palabras que no hacen falta
Y
el sabor de tu persona, de tu cuerpo,
de tu boca: sabor a complicidad que se
torna en sonrisas.
Luz