Uno
Entras a una casa antigua,
no la ves por fuera, tu vista sólo la abarca a partir de la puerta de entrada. Atraviesas
un pasillo con luces tenues, las paredes tienen papel tapiz, – en general, están
llenas de ornamentos – muros de colores cercanos al guindo, casi rojo. El
ambiente es tranquilo y silencioso.
A tu izquierda encuentras
unas escaleras de madera oscura, en forma de caracol, anchas y con un barandal
opaco que les da un toque de fineza. Comienzas a subirlas, apresurada, pero no
estás cansada ni lo haces con desesperación. Más bien te emociona lo que puedas
encontrar allá arriba.
Subes, subes, subes… corres
y llegas a la cima. Ahí hay una puerta: la abres y entras.
Una habitación acorde con la
casa antigua en la que te encuentras. Hay muebles viejos pero bien conservados, la
iluminación y el ambiente siguen siendo los mismos. Frente a ti hay una
pantalla que parece tener la intención de comunicarte algo. Pero está apagada
y no comprendes nada de lo que pasa.
Suena el despertador.
Dos
Entras a una casa antigua,
no la ves por fuera, tu vista sólo la abarca a partir de la puerta de entrada. Atraviesas
un pasillo con luces tenues, las paredes tienen papel tapiz, – en general, están
llenas de ornamentos – muros de colores cercanos al guindo, casi rojo. El
ambiente es tranquilo y silencioso.
De pronto alguien te toma de
la mano izquierda (puedes ver el encuentro de los dedos), lo miras: es él.
A su izquierda encuentran
unas escaleras de madera oscura, en forma de caracol, anchas y con un barandal
opaco que les da un toque de fineza. Comienzan a subirlas, apresuradamente – él
va adelante y jala de tu brazo para avanzar más rápido – pero ni tú ni él están
cansados, nada de lo que hacen es con desesperación. Más bien te emociona lo
que puedas encontrar allá arriba, y parece que a él también.
Suben, suben, suben… corren
y llegan a la cima. Ahí hay una puerta: él la abre y después entran.
Una habitación acorde con la
casa antigua en la que se encuentran. Hay muebles viejos pero bien conservados, la
iluminación y el ambiente siguen siendo los mismos. Frente a ustedes hay una
pantalla que parece tener la intención de comunicar algo. Está encendida, pero
sigues sin entender lo que pasa.
Despiertas pensando en él.
Luz


