Sigo siendo la niña que intenta comprender los
problemas familiares
que intenta desmenuzar un momento para encontrar el
lado chistoso.
Sigo pensando que puedo conocerlos a todos
que de pronto uno de ellos dirá que sólo era un
juego:
No lo es.
Aprendo que aprendemos a ser distintos
a seguir un camino individual que jamás se desliga
por completo.
Los problemas tampoco.
La habitación cerrada entre comillas comienza a
hacerse grande
o pequeña, que es lo mismo.
él dice “la casa es la casa” y tiene razón
pero me parece que tiendo a verlo como condena.
Luz

No hay comentarios:
Publicar un comentario