Parece que no sólo se trata del
orgasmo
sino de despertar con alguien;
parece que va más allá de la
agitación:
es poder recostarse en un hombro a
instantes.
No se trata del coito:
es la seguridad,
la confianza al desnudarse
no sólo el cuerpo,
también el alma.
No es más que la tranquilidad
que inspira el estar juntos
y la ternura que provocan las miradas
constantes.
No es sólo sexo,
también se trata de dormir juntos.
Es aquel vínculo eterno
en la unión de dos seres conociéndose
íntimamente.
Y sentir fría la cama,
necesitar del otro
cuando la noche reclama su ausencia.
Luz

Qué decirte, me encantó :)
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